V CENTENARIO FUNDACIONAL
Pasó el siempre caluroso agosto en Sevilla; unos estarán más al tanto de la ciudad y sus cofradías, otros lo estarán menos, pero si hay algo que no ha cesado en el seno de nuestra Hermandad, ha sido la actividad entorno a la preparación de nuestro 500 aniversario fundacional.
Es un hecho que los actos que se sucederán de aquí en adelante pondrán el broche final al reconocimiento de cinco siglos de culto, formación y caridad bajo la protección y mirada de nuestros Sagrados Titulares. En todo este tiempo que se cuenta por muchos años, habrá habido momentos de carestía y adversidad pero también de enhorabuenas como las vividas a comienzos de este nuevo milenio. La vida de Hermandad como la de cualquier grupo humano se escribe de esta manera, y si Dios y su Madre lo quieren, generaciones venideras seguirán haciendo realidad sus ilusiones para con su Hermandad. Por ello todos debemos sentirnos agradecidos y disfrutar del momento que vivimos, más si cabe en una sociedad que hoy por hoy parece vivir ajena al hecho religioso y renuncia a muchos de los valores que proclama el catolicismo.
Gracias a ellos y sin perder de vista nuestros fallos, venimos haciendo historia tras mucho tiempo de existencia; motivo más que sobrado para que vivamos de forma plena y demos a conocer públicamente nuestra alegría en los actos, cultos y momentos de encuentro que tendremos en los próximos días.
Es un hecho que los actos que se sucederán de aquí en adelante pondrán el broche final al reconocimiento de cinco siglos de culto, formación y caridad bajo la protección y mirada de nuestros Sagrados Titulares. En todo este tiempo que se cuenta por muchos años, habrá habido momentos de carestía y adversidad pero también de enhorabuenas como las vividas a comienzos de este nuevo milenio. La vida de Hermandad como la de cualquier grupo humano se escribe de esta manera, y si Dios y su Madre lo quieren, generaciones venideras seguirán haciendo realidad sus ilusiones para con su Hermandad. Por ello todos debemos sentirnos agradecidos y disfrutar del momento que vivimos, más si cabe en una sociedad que hoy por hoy parece vivir ajena al hecho religioso y renuncia a muchos de los valores que proclama el catolicismo.
Gracias a ellos y sin perder de vista nuestros fallos, venimos haciendo historia tras mucho tiempo de existencia; motivo más que sobrado para que vivamos de forma plena y demos a conocer públicamente nuestra alegría en los actos, cultos y momentos de encuentro que tendremos en los próximos días.




0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home