Semana Santa rebosante de Juventud
Estimados hermanos de
Nos quedan apenas tres semanas para ver el primer nazareno en la calle, y una más para que salga ese nazareno, se ponga hábito trinitario y antifaz al verduguillo para acompañar a nuestros sagrados titulares en su particular penitencia que le llevará un buen número de horas, un año más a defender su fe por la ciudad que espera a la última Esperanza.
Nos quedan tres semanas de ilusión, de papeletas de sitio, de montaje de pasos, de vivencias al fin y al cabo que nos hacen sentir una infinitud de cosas cuando la vemos a Ella con el sol reflejado en sus lágrimas.
Pero hoy quiero hablarles de otro momento… cierra los ojos y sitúate en un callejón oscuro, lleno de naranjos florecidos de azahares; ya has terminado tu estación de penitencia, ahora solo queda disfrutar de lo que viene… un haz de luz aparece por ese arco que separa el resto del universo del momento que vivimos, la banda suena con toda su fuerza, muchas personas esperan. Entonces miras al lado y ves a tus amigos, a tu familia, a los que pasan contigo todas las cosas buenas y malas que la vida te depara. Ves a sus fieles esperándola un año más, y la ves a Ella. Y ya no existe nada más en el mundo. Apenas quedan veinte minutos para que se cierren las puertas y te despidas hasta el año siguiente. Saboreas intensamente la noche de la Resurrección;
Disfrutemos de lo que nos espera… porque después de verte Esperanza todo es posible en la tierra.











